Es extraño, pero hasta la persona más independiente, necesita de la opinión de una leal y confiable amiga en el momento de tomar ciertas decisiones. Siempre contamos con nuestro ejército de salvadoras. Sabemos muy bien qué hablar con cada una, y como conseguir opiniones con diferentes perspectivas.
Estar toda una tarde o una madrugada, sentadas tomando mates y comiendo porquerías, horas y horas, analizando una simple conversación por MSN, que tuvo tu amiga y su chico. Buscando leer entre líneas el mensaje subliminal de su despedida: “bueno dale linda, hablamos en estos días, te llamo eh”, sí, ese simple “te llamo”, conlleva a interminables suposiciones, porque no le dijo solo que la iba a llamar, el “eh” final, sugiere una afirmación mas fuerte, no sería lo mismo si no lo hubiera dicho, o quizás no, quizás estaba mintiendo, y se lo dijo para conformarla y solo eso. Es casi seguro que no la va a llamar, y si le llama, pero un sábado a la tarde, es porque quiere tener sexo, y nada más, sino la hubiera llamado en la semana, él mismo lo dijo “en estos días”, si era martes cuando hablaron, ¿por qué no se acordó antes de llamarla? A, pero si le dijo “linda” no es lo mismo, es mas cariñoso, seguro que no debe ser así con todas, con ella es especial, aunque también podríamos decir que le dijo así porque en realidad es una estrategia que usa para no confundirse los nombres de las chicas con las que anda. Si, seguro es eso.
Y como éstas existen diez mil suposiciones más, que nunca van a responder a nada, pero nosotras nos tomamos el tiempo de analizarlo minuciosamente de todas las maneras que puedan existir, para SABER, qué quiso decir con eso, qué es lo que se trae entre manos, por qué lo dijo así, y no de otra forma.
Necesitamos su aprobación para saber si el chico que te esta chamullado en el boliche es lindo o no, solo queremos que asienta con la cabeza para saber si seguimos hablando o si debemos retirarnos cuanto antes, y pobre de nosotras si nos encontramos solas en esta situación, porque es ahí cuando metemos la pata, y después sufrimos las consecuencias, o las gastadas. Cabe aclarar que el estado de una persona un sábado por la noche no es el mismo que en otras ocasiones, con el alcohol a veces la vista se distorsiona y no nos damos cuenta de lo que hacemos, por eso una amiga siempre tiene que estar al tanto de todo y cuidarnos para que no cometamos errores indescriptiblemente asquerosos.
RAMONA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario